El electorado del pasado 19 de marzo, dio un baldazo de agua fría a la actual gestión municipal. Los números fueron contundente, dando por terminado la aspiración política del Intendente Mieres, el "Gran perdedor de la jornada", pero también dejó en evidencia las debilidades de otros dirigentes que apoyaron a Mieres, especulando con su triunfo por considerarlo a este sin chances electorales en las elecciones generales.
A partir de estos resultados, se comenzaron a acentuar decisiones políticas del oficialismo local, que dejan dudas si apoyará a la lista ganadora del Partido Justicialista.